08 mayo, 2016

Esterilidad.

Aprovechando que hoy es el día de la madre hablaré sobre mi forma de pensar. Creo que para serlo no solo hace falta un espermatozoide ganador sino que hay que tener vocación, un gen, un don, algo especial. Confieso que carezco de ese don y de empatía con los niños.

Entonces hice este ejercicio mental:

Si yo tuviera un hijo, nacería por cesarea, si fuera hombre se llamaría Gustavo y si fuera mujer se llamaría Lucía, les decoraria el cuarto, los llevaria al kinder y los metería a un buen colegio y con esto no me refiero necesariamente a un colegio caro, si no que buscaria colegios (y estoy pensando en que soy demasiado idealista) donde les enseñen lo importante que es el civismo, la ecología, las artes, la filosofía, algún lugar donde la igualdad y el libre pensamiento sea primordial y no los sobresalientes en matemáticas.
No lo bautizaria, esperaría a que él decida que fe profesar, quien sabe, capaz termina siendo monje, tampoco lo ataria, dejaría que encuentre su vocación, que vuele, así como yo fui educada. Le hablaría sobre sexo, drogas y rock & roll sin tampujos, le regalaría comics e instrumentos musicales. Pero finalmente no haría lo que todas las madres de la era facebookera hacen, inundar el fb con fotos de mi hijo.
Para eso le crearía una cuenta de instagram. Ok no.

Lindo, no? pero a pesar de como imagino mi maternidad (y un padre guapo y con plata, si, con plata, porque mantener a un chaibol en estas épocas es sumamente caro) no me nace por completo, ni 1/4 de mi cuerpo se emociona con la idea.
No veo ahí mi futuro, como lo hace mucha gente, incluso cuando era niña ni siquiera jugaba a que tenía hijos, mis juegos siempre eran con un pasaporte viejo de mi tío, billetes de intis y una mochila, de verdad, siempre jugaba a que viajaba a tierras lejanas y la verdad es que también siempre me la he pasado viajado.
Pero entonces llegan las preguntas: Cuando te canses de viajar, que harás? O si te enamoras de alguien mientras viajas y quieres establecerte con el y luego te pide hijos, que vas a hacer? Ni siquiera adoptarías?

Recuerdo que una vez si pensé tener hijos, pero luego la idea se esfumó de mi cabeza tan rápido como entró.
Todo fue por la necesidad de traspasar conocimientos, educarlo bien, comprarle zapatillas y ropa bonita, sólo fue por eso, no por el sentimiento de querer amar a un pedazo de mi ser, que nació de mi, todo fue por puro egocentrismo, por algún día decir: mi hijo escuchaba a nirvana desde los 3 años y heredó mis capacidades para la natación, hizo su primera obra con plastilina a los 4 y ahora a los 21 tiene su primera exposición en una galería de arte. JÁ!.

En fin, hay chicas con el don que siempre van a querer ser madres y chicas como yo, que no.
Y conforme va pasando el tiempo más me reafirmo en la idea de que no traería un niño a este planeta que cada vez esta peor con sus políticas y destruyendo lo poco de vida ecológica que nos queda.
La verdad es que a mi nisiquiera me gustaría vivir tanto para ver toda la masacre, corrupción, destrucción, violación y violencia que afecta el globo, día tras día.