20 abril, 2016

Uber Coca, 1984.

Una bolsita con dos rocas fue lo que me habia regalado Biggie (el chibolo del post anterior) y la habia tenido guardada intacta durante dos semanas, hasta que por obra y gracia del señor me acorde de aquella cajita donde estaba escondida.
Parti un pedazo muy pequeño de la roca porque no queria tener tanto y me salio mucho.
Era viernes y se inauguraba "el nuevo Albazos" que en realidad es otro local pero con el mismo personaje de siempre al que todos queremos y al que llamo padre, Javicho.

Fuimos porque queriamos alcoholizarnos y conocer el nuevo point, les conte de las aventuras con Biggie, su mundo y de mis experiencias hermosas con los trips y dije: ay verdad, tengo coca! -regalame un poco para cuando me haga mi septum! -ya, avisame.
Fui al baño por un par de tiros, -que temprano! con razon habia estado consiente toda la pinche noche sin desmayarme de sueño o aburrimiento, lo que venga primero- regrese como nueva, diciendo: hey, esta es buena, sedita.
A las 2 a.m. les invite a un par de amigos y concordamos en lo mismo, sedita.

*Sedita: dicese de la buena, coca suave, que no raspa y que te pone duro al instante.

Estaba conversando con Aaron sobre drogas y me pregunta: Y por que la coca?

Y hoy, que me entro el dengue y la sensacion de querer estar tiesa, me vuelvo a preguntar lo mismo. ¿Por que?
Hace 4 años deje de fumar cigarros, casi siempre habia sido fumadora social y rara vez me compraba una cajetilla de 20 para fumar que al final terminaba regalando, la verdad es que siempre odie el cigarro, pero para ser cool en los conciertos Punk, Claudia y yo (de 12 años) compramos una cajetilla de Lucky y nos metimos a mi cuarto a intentar prenderlo y aprender a fumar, y digo intentar, porque tenia el cigarro en la boca y Claudia el encendedor en la mano cuando entro mi mama a mi cuarto y nos pillo.
Me metio una gritada a mi y a Claudia y tiro los cigarros a la basura.
Bueno, al cabo que ni queriamos. Años mas tarde prendimos cada una nuestros cigarros y no fue nada del otro mundo.
Hay gente que de verdad le tiene feeling al tabaco y bueno, puedo tratar de comprender porque, sin embargo yo no.
A los 17 empece a fumar seguido, en el break, cuando caminaba por la calle, cuando salia a una fiesta, cuando me madrugaba haciendo trabajos en casa de Andrea que olia a puro cigarro (ella era fumadora empedernida).
Paso el tiempo y lo deje, me aburri, creo que todavia seguia con Colchon cuando decidi dejar por completo el cigarro, no recuerdo bien pero me fue super facil hacerlo.

Despues del tabaco, vino la marihuana.
Tampoco le agarre mucho feeling, a pesar de que mi novio fumaba las 24/7 al igual que casi todas las personas que tenia (y tengo) a mi alrededor, ahora que lo pienso, de repente no me gusta fumar nada mas por el simple acto que conlleva el fumar.
Me puede parecer bonito, hasta poetico ver a alguien prender un cigarro o un bate, pero no me agrada hacerlo, ni siquiera me gusta el humo, odio el humo, el olor que se impregna, el sabor que deja, ese sabor a puta adicta despues de una noche larga de sexo mal pagado, y sobretodo sentir la textura de la piel, lo odio.
Lo bueno, a diferencia del tabaco, es que la marihuana deja en estado de relajacion, te altera las hormonas, las neuronas, el sistema nervioso, la imaginacion, la alucinacion.
Nunca he alucinado con marihuana menos mal, pero me gusta como se revientan los ojos, como te ries sin parar, como te da la lora y te pones en modo filosofo, como todo te va y te viene.
La marihuana tiene mas pro que contra, sin embargo no es mi droga.

Poco despues de haber consumido hierba por primera vez, me presentaron a la cocaina, blanca, pura, brillosa y volatil.
Abrir con cuidado el papel, buscar una tarjeta, coger una montañita e inhalar fuerte.
Separarla en rayas, enrollar un billete, una cañita y recorrer esa corta -o larga- cordillera blanca hasta sentirla en el medio de la garganta y la nariz.
Para luego no sentir la nariz, la boca, la lengua, el cuerpo, el alma, nada.
Hay personas que se vuelven agresivas cuando inhalan, hay otras que una vez que empiezan ya no pueden parar, otras que se tuercen, ponen muecas raras, los ojos fijos, quietos, concentrados al maximo en lo que hablan, relajandose a su manera.
A mi la coca no me pone euforica, creo que mas bien me calma, porque como mi personalidad es extrovertida, me vuelvo intro, un poco mas callada, mas atenta.
Y me gusta cerrar los ojos cuando va bajando el amargo, ese feeling, es mi feeling.

Segun mi amigo Freud: El efecto psiquico de la cocaina consiste en una sensacion de alegria que llega a la euforia, y que no difiere de la euforia normal que pueda sentir una persona sana.
Se percibe una sensacion de aumento del control sobre uno mismo y se siente mas vigor y mayor capacidad en el trabajo. El individuo se encuentra sencillamente normal y le resulta dificil creer que esta bajo la influencia de una droga.

Y si, estando dura me siento normal, puedo controlar tal vez emociones o sensaciones que no logro hacerlo estando en mis 5 sentidos, puedo dormir normal, puedo comer normal, puedo hacer mi vida de lo mas normal. (Que es normal?)
Me gusta, de verdad y no se realmente por que, lo que si se es que no tengo personalidad adictiva, es decir puede pasar un año sin haber probado droga alguna y al año siguiente la cago en un fin de semana y normal, sigo con mi vida como antes, nunca compro un paco "mi personal" no, no me dengueo, no tengo sindromes de abstienencia, no me deprimo, todo sigue normal como antes, como siempre.

Luego vienen los acidos, el md, los poppers que pasan en mi vida una vez cada quinientos años, pero nada, nada, como la blanca peruana.
Si, porque Colombia ya fue y aunque dicen que la Boliviana esta que da la hora, aun no ha llegado a mis fosas para comparar.
A mi no me paltea decir estas cosas, valgan verdades pocas cosas me paltean en la vida, tal vez hablar de un mal cache o algun roche extremo, pero decir la verdad, no y esta es mi verdad.
Uber Coca.

Pd: no hay tildes en esta wea.