03 diciembre, 2015

Wanderlust

Viajar te cambia.

En menos de un mes he estado viajado de norte a sur Piura, Chiclayo, Cajamarca, Trujillo, Chimbote, Huacho, Chincha, Ica, Arequipa, Juliaca y Cusco.
Sin querer he ido por primera vez a Cajamarca y Arequipa, lugares, de los que por cierto me he enamorado y a los cuales pienso volver lo más pronto posible.

Fue por trabajo, pero como sabrán que en la vida también hay que divertirse me di mis escapadas. Pero bueno, el punto es que en todo el viaje mi jefa ha hecho el intento por cambiarme el chip: "Tienes que pensar en el futuro, en ver que hacer, tu negocio propio para que ya no trabajes para nadie, ya tienes que ir pensando...ahora que eres joven, los años se pasan volando"
Cada vez que me hablaba era para decirme algo relacionado con la plata, plata, plata, bendita plata!

La verdad es que no la culpo, hay personas así, que viven pensando en que la plata les va a caer del cielo o que vendrá un novio millonario a resolverles la vida (sé de varios casos) o que el dinero es algo tan primordial como el aire que respiras.

La cultura occidental vive con la filosofía del futuro, del mañana, en la oriental es distinto, ellos piensan en el hoy, el ahora.

En Arequipa conocí a Diego, el amigo de la china Monika y a la salida del bar se encontró con unos amigos y entre ellos estaba una chica que tenia dos barajas de cartas y que me terminó leyendo porque le caí en gracia.
Me dijo lo que yo ya sabía: Te cuestionas todo, siempre te preguntas cosas, piensas mucho, analizas, estudias y saltas, pero nunca saltas sin saber. No quieres estar con nadie porque sientes que nadie te complementa, tu solo te diviertes y te vas, eres el punto de atracción en una fiesta, eres la payasa, la de los chistes, sin ti se aburren pero eso va a cambiar, en tu vida hay un cambio de dirección, vas a seguir siendo tu pero mas centrada, tu palabra es ley, lo que quieres para ti lo tienes claro y eso va a regir tu vida de ahora en adelante. Pero hay un problema, tu eres muy idealista, estas buscando la paz mundial, la justicia, eso no va a pasar, tienes que poner los pies en la tierra y saber que no todo lo puedes defender.

Si pues, todo eso ya sabía.
Y me alivió tanto que alguien a quien no conocía me dijera todo eso. No estoy loca.
Siempre pienso, pienso mucho, por eso escribo, para vaciar la mente.

Entonces (vuelvo al tema) ella me hablaba del dinero mientras tomábamos un café en Cajamarca y yo solo estaba ansiosa por salir y pararme bajo la lluvia.
Entonces, acabó de hablar y salí justo cuando empezaron a sonar los relámpagos. Hermoso.

Y cada vez que ella me hablaba del dinero y el futuro, mi mente estaba en otra parte y repitiendo mentalmente no, no, no y no. Puede que ella sea feliz con el dinero, porque teniendo plata puede no sé, pagar sus deudas, su depa, etc.
Yo no puedo vivir así, no puedo pensar en el futuro si sé que puedo morir hoy.
No puedo pensar a cada rato en plata, porque sé que la plata como viene, se va.
No puedo, ni quiero, darle tanta importancia a algo tan banal como el dinero.

-Osea el dinero es importante pero no es lo mas importante de tu vida. Tu vida es lo mas importante.
-Pero sin plata eres nada.
-Pero si teniéndolo sigues vacío, entonces sigues siendo nada.

Y después de ir de provincia en provincia, de bus en bus, de avión en avión, en Cusco finalmente comprendí cual es mi propósito en la vida: Viajar.

No me interesa nada más que eso y probablemente se me vengan en contra, pero si, viajar es lo que quiero y voy a hacer.

Entonces, ayer después del desayuno le dije: Voy a renunciar el próximo año, en Julio porque voy a viajar. -A donde? -A donde sea, empezaré de sur a norte. Voy a empezar a conocer de verdad el Perú.
Su mirada de decepción fue inmediata.
Pensará: Esta chica cree que se la va a pasar viajando toda la vida y no piensa en que mañana más tarde no va a tener ni en que caerse muerta.

La verdad es que llegué a tal punto de paz espiritual y claridad mental que finalmente se me reveló el camino que mi corazón gritaba desde hace tiempo, vete, Lola, vete lejos. Vete y vive.

Viajar no es solo tomar fotos bonitas, turistear, visitar museos, sitios históricos, hacer check-in, comer comida rica y hacer nuevos amigos de diferentes partes del mundo.
Viajar te obliga a salir de tu rutina, de tu zona de confort, a vivir, a madurar, a pasar frío, calor, hambre, a pensar y a agradecer que estas con vida en ese lugar. Viajar te obliga a ver desde otra perspectiva, a sentir la realidad de  los demás, a experimentar nuevas cosas, sensaciones. A introducirte en nuevas comunidades, costumbres, experiencias de vida, enseñanzas, cosas tan enriquecedoras para el alma, viajar finalmente te obliga a renunciar, a ciertas comodidades, al estilo de vida que estabas acostumbrado a llevar.

Los viajes para mi son un portal a la dimensión desconocida, sobre todo si es un lugar al que nunca he ido, viajar me llena de una manera inexplicable, me siento en sincronía con el universo y más que eso, me siento en paz y agradecida por estar en el aquí y ahora. Mañana no sé.
Para mi es algo mucho más interior que exterior. Viajar te cambia el panorama.

Estos viajes me han hecho replantear toda la existencia. No quiero vivir apurada, quiero vivir a mis tiempos, mi tiempo para buscar el ángulo correcto para tomar esa foto, mi tiempo para ir caminando y disfrutar de las calles empedradas, mi tiempo para apreciar el arte de su ciudad, mi tiempo para conocer y agradecer, mi tiempo para empaparme y sonreír bajo la lluvia, mi tiempo para enterrar los pies en la arena y mi cara en el mar, mi tiempo para terminar ese plato enorme de comida típica.

Y entonces les digo: Hacer plata para qué? Para comprarme una casa, un carro? Para pensar en mi vejez? Vivir ahogándome? pensando en que tengo que trabajar para pagar el teléfono, la luz, el agua, la comida? Los hijos? El futuro, tan incierto.

Pero que hago pensando en el futuro si el ahora no me gusta, osea si no soy feliz y no me llena lo que hago, si solo estoy viviendo sistemáticamente, como si estuviera todo el tiempo en modo avión.
Me gusta mi trabajo, pero más me gusta vivir lo que me queda de vida.
No quiero esperar a ser vieja, tener 80 años, diagnosticada con cáncer para recién armarme de valor para dejar todo atrás y largarme a vivir todo lo que no viví cuando pude.
No quiero.

No me puedo pasar la vida posponiendo cosas que quiero y me nace hacer, he pospuesto viajes por no tener tiempo para ellos, porque escaparse en mi chamba es difícil. Por eso he decidido romper el patrón y de alguna manera la vida se me ha vuelto más ligera.

Los viajes así, de mochilero no son para todos y nadie te dice hazlo, es fácil! Hay quienes prefieren gastar en un viaje de 3 días en punta cana quedarse en un hotel 5 estrellas y regresar a trabajar con el bronceado perfecto.
Hay otros que no, que prefieren irse a la aventura, a pasar una noche bajo cero acampando pero ganarse con un cielo estrellado o un amanecer sin igual y trabajar haciendo labor social o artesanías "hippies" que la verdad se me dan fatal. Yo solo haré estas cosas, viajar, enseñar, aprender y ayudar.

Ayer, mientras regresaba a Lima, veía las nubes desde lo alto, mezclarse con las montañas y ya en Lima veía el atardecer. No podía estar más agradecida por haber estado ahí, viendo tamaño espectáculo y reafirme mi decisión de vivir en el ahora.