30 diciembre, 2015

Original Sin


Perdoname señor porque he pecado.
Usé Tinder for the very first time, tuve que hacerlo. Era urgente, apremiante.

Estaba en Cusco y Cusco tiene esa aura y energía positiva, llena de yolo y yo tenía que yolear. Como dice el canadiense que conocí el sábado, Perú is a magical place!

Bueno, la primera noche salí en plan juerga con mi jefa, fuimos por unos tragos al Mama África, luego entre trago y trago se me metió el bicho de ir a mover el esqueleto, vino un limeño a sacarme a bailar, pero ella se quedó sentada, le dije: no tienes un amigo para mi amiga? Se fue y regresó con un colombiano de aprox. 20 años -mi jefa abrió sus ojos y me dijo mentalmente: considerate muerta- ella tiene 46. Bailaron una pieza y a la siguiente le dijo, me voy a sentar.
La seguí, nos cagamos de risa, al rato fui por una cerveza y de vuelta en la mesa, miro hacia la pista y había un chico, alto, flaco y guapo hasta el tuétano que no dejaba de mirarme.
Le devolví y sostenía la mirada, uff no saben lo que me costó! Y  vuelve a sonreír y se acerca a mi mesa, me saluda, saluda a mi jefa y se presenta, les digo nuestros nombres, hablaba español masticado, era belga, estaba de vacaciones y nos pusimos a conversar, me dijo: quieres bailar?
Los europeos resultan ser, al menos mejores bailarines que los americanos -sorry folks- pero miré hacia mi jefa y ella se había quedado dormida. Pobre, no la culpo.

Tuve que decirle no, lo siento. Y también no saben lo que me costó! Jajaja.

Volvimos al hotel y dije mentalmente: mañana no pienso quedarme a dormir en el hotel, necesito a alguien aquí. Mi amigo Max no volvía hasta el jueves (y era lunes) y yo me iba el miércoles. No tenía a nadie en Cusco, hasta que recordé la pregunta de Carlos, "Y tú cuando viajas, no usas tinder?"
Claro! Esa tenía que ser una señal, tenía que bajarme tinder en el acto!

Así que me lo bajé y empecé a decir no, no, no, no, ok...este puede ser a ver fotos....uhm no, no, no, no. Y de pronto llegué al perfil de un francés, le di like, me respondió el like al instante y me escribió "hey, where r u?" y yo ya estaba "empijamada" y bajo mil frazadas, se iba al día siguiente en la mañana. Piña.
Next. Recibí uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, diez likes al rato que dejé de hablar con el francés, respondí 4, todos eran de extranjeros, pero no todos encajaban con mis requisitos.
Empecé a responderles y me quede hablando hasta tarde con el único de los 4 que me hablaba en español.

A la mañana siguiente seguíamos con la cháchara y no dejamos de hablar en todo el día, teníamos una química increíble.

-Oye tía, que planes? Quieres ir a comer algo?
-Acabo de comer y me siento llena, mejor vamos a beber.
-Ya, a las 9! O ahorita! Vente!
-Que? Noooo, muy temprano mejor a las 10.
-Para nadie, 9:30, además en Perú dices una hora y se aparecen después.
-A las 9:30? Ya, ya, ya, llegaré puntual para que no rajes.
-Bueno, nos vemos entonces, me llamas por si no me encuentras ya que voy a estar sin wi-fi.

Y entonces le metí el cuentazo del año a mi jefa.
"No sabes, un amigo español esta aquí, me ha dicho para salir, hace tiempo no lo veo!"
Y salí diciendo: a la 1, 2 estaré de vuelta.

JAJAJAJA SI CLARO.

Iba con el taxi, rechazando likes y bordeando la plaza mientras lo buscaba, pero no lo veía, asi que llamé y alguien con acento gallego me responde al otro lado de la línea, Hola? -Hola, no te veo! (Y mientras le rogaba a todos los dioses del olimpo que no sea un catfish y que sea igual de guapo que en las fotos de su perfil) -Estoy frente a la catedral, con una casaca negra estilo mochilero jajaja, donde estas tu? No te veo! - Ah ya te vi, espera que bajo del taxi.
Y mientras cruzaba la pista, iba calmando mis paranoias.
Resulta que se había dejado crecer la barba porque le daba flojera rasurarse y tenía los ojos celestes más penetrantes del mundo.
No me gustan los rubios pero este era la excepción y si, era más guapo que en sus fotos, peor cuando sonreía. Karen ya le había dado el Ok y Carlos renegando me decía: no entiendo porque no te buscas un hombre con cara de hombre. Envidioso.

Nos fuimos de bar en bar conversando y tomando los tragos de cortesía que te dan, hasta que acabamos en uno que queda en un segundo piso tomando mojitos.
Conversando y conversando se pasó la hora y los shots de tequila que pedíamos empezaron a hacer efecto y cada vez era mas evidente que íbamos a terminar en donde no quería terminar porque tenía que volver al hotel y dormir en mi cuarto, si no los chismes volarían a la velocidad de la luz.

Lo siguiente que recuerdo es haber pedido una ronda más de tequilas y estar bailando algún reggaeton, cuando volteo para decirle que me tenía que ir y él para besarme, decirme que besaba demasiado bien y que no me podía dejar ir porque peruanas guapas no hay así nomas.

Desperté porque la alarma de mi celular empezó a sonar y me vi calata, en un cuarto de hotel, la ropa regada por todos lados, empaques de condones en el piso y dije QUÉEE?! Y me reí diciendo: Carajo Lola!

Brother, nunca mas vuelvo a beber así.
La cabeza me daba vueltas, no entendía que había pasado, mis órganos estaban completos? Me robaron? Qué pasó? Qué hago acá? Donde mierda estoy? Lo mato! Me mato!!

Carajo, que horrible, de quien me quiero acordar, mi memoria se resiste a hacerlo.

-Te voy a matar.
-Tía, te quedaste dormida cual momia!! Te grité, te moví y nadaaa, tenía que irme porque mi vuelo sale en 30 minutos. Pero que bien la pasé.
-Jajajaaja putamadre.

Lo peor de todo fue que me dio un infarto cuando abrí la puerta del cuarto y vi que estaba en mi hotel, en la habitación al lado de la mía y que probablemente mi jefa se había ganado con toda la bullaza o con el sonido de mi despertador, que palta jajaajjaja.

Ufff ...pasé piola o se hizo a la loca, una de dos, pero pareció creerme.

Regresé a Lima con esas ganas de esconderme bajo una roca por el resto de mi vida.
Al día siguiente me escribió para preguntarme por los casinos de Miraflores, que quería ir a jugar poker y que si ganaba me llamaría para pasar su última noche en Perú gastando todos los soles que ganaría.
Esa mañana, después de hablar con él, un amigo me pasa el screenshot de mi perfil en tinder y dice "Le voy a dar súper like a esta mamacita a ver si me liga"

Qué vergüenza, mi reputación se va al caño. La que no usa tinder, la que se jacta del gileo old school, no, esto no puede pasar.
Volví a abrir tinder y a recibir más mensajes de extranjeros y limeños y superlikes de viejos guapos y dije para mi misma, lo siento, pero tengo que eliminar esto, es mi reputación la que esta en juego.
Además estoy en Lima, estoy jugando en mi cancha, así que fui a configuración y pim-pum-pam lo eliminé.

Todo lo que hicimos mientras tenía consciencia fue chevere.
Incluso burlarnos de un gringo borracho que me habia dado super like horas antes y que ahora andaba haciendo el ridículo con una brichera que se levantaba el polo enseñando los mondongos, así que comencé a grabar el espectáculo y ahí apareciamos cagandonos de risa (lástima que mi celular se colgó y no se guardó el único recuerdo tangible de esta cosa hermosa que el señor creó)

Lo que pasó después no sé, es todo un misterio para la ciencia y los expertos en neurología.

A estas alturas del partido ya debería estar acostumbrada a este tipo de sucesos.

En fin, lo rescatable de todo este asunto es que 1) tinder sirve 2) Raúl me inyectó harta vibra yolera, sobre largarme a viajar, ayudar a las personas, aprender nuevas cosas, mandarme a la aventura y vivir. Gracias chico andaluz.