12 agosto, 2015

Las horas

3:40 a.m. salgo corriendo de la cama y veo al gato sobre la mesa de la sala, me mira y maulla. Lo cargo y se lo llevo a Valeria que está echada en el sillón, para que siga durmiendo con ella.
4:30 a.m. doy vueltas en la cama y las lágrimas caen.
7:30 a.m. suena mi despertador y le escribo a mi jefa diciendo que me de permiso hasta el medio día.
9:00 a.m. otra vez voy corriendo, esta vez al baño y encuentro al gato tirado en el piso, se para tambaleando da 5 pasos y vuelve al piso.
10:15 a.m. me miro al espejo, tengo los ojos rojos e hinchados, dios que feo.
10:30 a.m. michi no deja de moverse y maullar, por ratos se quiere escapar de mis brazos y luego se acomoda en mi pecho y me mira a los ojos como diciendo sé a que he venido.
10:40 a.m. el veterinario me dice que esta muy mal, pero ofrece sacarle más análisis y darle medicamentos que seguramente no tomaría porque ya no quiere ni tomar agua. Eutanasia.
10:50 a.m. entramos al tópico y me despido de el, abrazándolo y besándolo por última vez, el sólo se quedó quieto con la cara entre mis brazos como despidiéndose.
Se me partió el alma en mil pedazos, los doctores diciendo: hiciste lo que pudiste, el ya no va a seguir sufriendo, primero lo anestesiamos y luego aplicamos el medicamento.
11:20 a.m. lo tengo cargado afuera en la calle, llorando y la gente mirándome cual bicho raro o con compasión, no sé muy bien. Yo sólo quería que esos minutos fueran eternos.
11:40 a.m. lo entierro en mi jardín, envuelto en su manta y me despido de el por última vez.
Entro a la casa llorando, no quiero que nadie me toque porque me quiebro, mamá me pregunta llorando por el y le digo que está en el jardín, y dice bueno hija, ya no hacemos nada llorando, no lo vamos a revivir.
12:00 p.m. me voy a trabajar.

Al rededor de las 4 p.m. me quedé dormida y soñé con el, me levanté con esa angustia de sólo querer ir corriendo a casa y verlo pero luego recordé que ya no estaba y se me aguaron los ojos.
Llegué a casa y estuve esperando en el sillón a que venga saltando y se tire encima mío a dormir mientras veía una película.

Mentiría si digo que lo amé desde que llegó a casa, era un bebé y yo era miedosa, poco o nada de caso le hacía hasta que una noche maulló fuera de mi cuarto y con sus patas arañaba la puerta, abrí y entró corriendo directo a mi cama. Era la primera vez de muchas veces en que dormiríamos juntos, compartiendo sueños y pesadillas. Michi se volvió mi hermano, mi amigo, mi hijo, alguien con quien cantarle a la luna y correr detrás de una pelota de yas para jugar.

Todos los que lo han conocido lo han querido, toda la familia esta triste y mis amigos también, y los que no lo conocieron, pero que sabían de su existencia han sentido pena, porque mi gato, a pesar de que a veces le daba sus arranques a mi nunca me arañó, atacó. Siempre me quiso y yo también  le quise y mucho, aunque a veces me dejara sin comida.

No sé cómo explicar y ordenar la cantidad de emociones que tengo ahorita recorriéndome el cuerpo, no sé cómo dejar de llorar, y recordar y esperar a que empuje la puerta y se eche en mi cama, no sé cómo dejar de culpar a este año que va siendo una real mierda, no sé cómo volver a sentirme bien, ya no sé nada.
Sólo sé que Agosto es un mes maldito, triste y nostálgico y que el 2015 ha arrancado de mi a dos seres de luz, sin previo aviso.

Así que sólo dormire, para no sentir nada y escribiré para expulsar todo. As always.

Canción para hoy: Gepe - Invierno.