03 mayo, 2015

Las cosas que rondan por mi cabeza en estos días.

Pronto cumpliré  26, que es la edad en la que mi mamá y mi abuela se casaron, sin embargo con eso noto un cambio generacional ya que 1) no tengo planes de casarme 2) no tengo con quien casarme y 3) sinceramente no se si algún día quiera casarme.

Uno nunca sabe pues, puede llegar alguien que de pronto te cambia todo el panorama y hace que tu quieras las cosas que antes no querías, tipo casarte, formar una familia, tener un perro y una casa grande.

Yo, por lo pronto no tengo en vista eso, a comparación del año pasado me he calmado un montón, ya no tomo tanto, ya no tiro tanto, ya ni me drogo y soy mas consciente de lo que quiero para mi futuro y si el futuro no llega, pues moriré estando satisfecha porque viví a mi manera.

Ya va a ser un mes desde que murió Carlos, la vaca se fue y me ha dejado una marca tan grande como su panza, el hecho de haberlo visto tan poco este año es una de las cosas que mas me he recriminado, quien iba a pensar que después de habernos ido a Santiago le quedarían exactamente dos años de vida más. Uno nunca sabe cuando vas a morir y por ende ni siquiera eres consciente de como morirás, la verdad es que tampoco pienso tanto en la muerte, no es algo a lo que le tema, como dije, hasta ahora he vivido bajo mis reglas y planeo seguir haciéndolo, pero haber perdido a un amigo como el gordo, es algo que me ha cambiado, aunque no haya querido.

Soy mas consciente de que debo hacer un cambio, tal vez por eso ahora paso mas tiempo en casa pensando en que es lo que quiero para mi, mientras veo alguna película o drama coreano, que se han vuelto de mis favoritos y ya no tanto la paso en las calles, siendo "chevere".
Me causa gracia cuando conozco a alguien tipo es amigo del amigo de mi amigo y me dice " pero si es la legendaria lola pastel, leyenda viviente de los bares miraflorinos" bueno, yo no sé que habré hecho para que me llamen con semejante apelativo que indica 1) que paso mucho tiempo en Miraflores 2) que me han visto borracha más de una vez o que se sorprendan al verme en jean y usando ballerinas porque "es la primera vez que te veo vestida de civil" o "no pensé que eras la clase de chica que usa ballerinas" o que me vean hueveando en otro barrio porque "qué haces por acá si tu paras en Miraflores" y vuelvo a repetir lo mismo 1) paso demasiado tiempo en el barrio. Así que tanto que voy me mudaré allá para que no me estén jodiendo tanto.

Entonces, me pregunto que quiero para mi? Y después de pensar y pensar y chicotear horas de horas de viajes en los micros con los audífonos puestos, llegué a la conclusión de que 1) los asientos de los buses son mi sitio favorito para sentarme a pensar y 2) algún día me quedaré sorda por escuchar a todo volumen. No, en serio llegue a la conclusión de que lo único que quiero en esta vida, en lo que me queda de vida, es ser feliz.
Feliz con lo que hago, con el trabajo que tengo, feliz con el dinero que gano y gasto en conciertos, tatuajes y viajes.

Conciertos: porque la música es lo único que me mueve, más que cualquier otra manifestación artística, la música me completa, me llena, me da sensaciones infinitas, me deprime, me alegra, me vuela los sesos, me rompe el corazón, me aviva la memoria, me vuelve fría, tibia, caliente, me hacer preguntas, me da respuestas, me saca sonrisas, lágrimas, me dice verdades, me dice mentiras, la música es vida y la vida es música. Y cuando viene algún artista que hace la musica que me gusta, que bailo, salto, canto, tarareo, pues voy, lo veo y en el concierto soy durante dos horas o más, infinitamente feliz. Es una sensación que no tiene comparación, que muchos no entienden, pero es vivir, es sentirte vivo, es asombrarte y decir esa es mi canción, o ese huevon toca de putamadre, es despeinarte, sudar, poguear, saltar, subirte en los hombros de alguien y gritar/cantar con el alma en la garganta.

Tatuajes con y sin significado, dibujos, nombres, frases, letras, números, fechas. Lo que sea que te imprimas en la piel, lo que quieras, lo que diseñes, lo que pienses, lo que sueñes, lo que escuches, lo que veas, lo que te guste, eso te tatuas, para recordarlo, para verlo, para exhibirlo o para ocultarlo al ojo público. Viajar solo, acompañado, con amigos, con desconocidos, a lugares cercanos, lejanos, exóticos, tranquilos, ciudades, pueblos, ver campos, lagos, mares, montañas, fauna, animales, edificios, ruinas, monumentos, culturas, gentes, idiomas, comidas, costumbres, ver un amanecer y un anochecer distinto, el atardecer, compartir experiencias, generar recuerdos, anécdotas, vivir, respirar, viajar. Siempre me ha gustado viajar, la vida en si es un viaje, no sabes a donde vas a llegar, no sabes si vas por el camino correcto o si te vas a perder, nunca sabes como vas a llegar a tu destino.
He viajado desde los 3 meses de edad, y no le encuentro otro fin a mi existencia que el agarrar una mochila, maleta con ruedas o lo que sea y largarme a ver algo con lo que mis ojos se deslumbren y mi mente se quede en estado catatónico durante unos segundos para luego reaccionar y estar infinitamente feliz y agradecida con dios, ala, krishna, buda, los ovnis, el sol o los gatos con quien sea que crea que me ha brindado la dicha de sentirme viva y plena, en ese mismo instante.

Tal vez no soy tan codiciosa, no pienso en amasar una gran cantidad de dinero, trabajando como esclava sin haber visto, sentido, vivido lo que he querido. Tal vez para mi la vida, al final consiste en las pequeñas pero significativas alegrías que vas viviendo en el día a día, tal vez para mi la vida es algo mas espiritual, más de libertad y menos de opresión, tal vez para mi, mi meta sea sólo ver el mundo, ir a conciertos y tatuarme mientras voy devolviendo todo lo que me han dado, lo que me han enseñado, lo que he aprendido, lo que he escuchado, tal vez vuelvo a repetir que no soy muy codiciosa, porque no deseo con tantas ansias lo material, como deseo lo que me llena como ser humano, ahora tampoco es que me vaya a vivir toda la vida mochileando y me conforme con ser pobre cuando se me acabe la plata, al menos por ahora que soy joven y cuento con salud y vitalidad he decidido no pensar en otra cosa que no sea lo que quiero, porque no quiero llegar a vieja y lamentarme por no haber tenido lo que quería mientras tuve la oportunidad y sentirme miserable el resto de mi vida.
No.
Creo que lo único que deseo para mi, es eso, no pensar en que tengo que hacer lo socialmente correcto cuando he nacido para fluir con el viento, cuando soy un espíritu libre que huye de cualquier tipo de jaula a donde me quieran encerrar.
Así q empezaré a ordenar toda mi vida de tal forma que no me arrepienta de nada.