28 noviembre, 2014

Otro Gato!

Hoy ha sido el único día después de ese capítulo donde el chavo se va a Acapulco donde todos nos hemos sentido como niños tristes.

A pocas semanas de acabar el año se me va el compañero de mis tardes en la infancia, el que me robó, desde que tengo uso de memoria miles de risas, lágrimas y dolores abdominales con sus movimientos fríamente calculados. No encuentro personajes más entrañables que él y sus locas creaciones.

Yo por ejemplo soy igual de torpe que el chompiras, me pongo arenosa como el dr. chapatin, soy igual de miedosa que el chapulin colorado y estoy igual (o peor) de loca que mi causa chaparron bonaparte.
Pero siempre, siempre le choreo la comida a alguien como el chavo, las papitas de mc donalds a Fernando por ejemplo.
Los envidiosos diran que soy como "la marujita" o "rosa la facinerosa" pero la verdad es que soy más el chavo, algo pleitista, torpe, picona, buena onda y sincera como él.

Han matado tantas veces a Roberto que esta vez no lo creí hasta que en el carro camino a casa escuché la noticia y me llevó el chanfle.

Ay mi shakespeare chiquito, te me fuiste a hacer reir allá a donde sólo te siguen los buenos.

No conozco a otra persona aparte de mi abuelo, que no vea los programas de chespirito todos los días sin aburrirse de ver los mismos capítulos años tras años y seguir riéndose de las mismas payasadas.
Y justo en épocas donde tu México lindo y bonito sufre y se desangra, te vas para ya no ver más desgracias.

Gracias por tantisisisisisisisimas risas, descansa en paz mi chavito porque de seguro te haz ido a los cielos de las tortas de jamón.