07 junio, 2013

Nunca es tarde si viene a buscarte la dicha algún día

Hace unos minutos, antes de las doce, me entró el bajón. En realidad es el segundo, el primero fue hace dos días en el que durante 10 minutos me quedé en shock.

Extrañé, sentí un vacío muy particular, como que algo de mi faltaba y quise llorar -y lloré-.

Extrañé mis cumpleaños junto a él. Si bien el nunca me dio sorpresas o era de llamarme a las 12, siempre pasaba TODO el día conmigo, engriendome, malcriandome, queriendome.

Desde que lo conozco hemos pasado nuestros cumpleaños juntos, a veces sólo los dos y ya luego con la familia y amigos, pero este año sentí una gran incertidumbre y angustia. Mi primer cumple sin ti, sin mi.

Si no hubiera sido por el saludo de Luciano, que se fue en filin, hubiera seguido llorando y hubiera seguido pensando y dando tantas vueltas en rincones por donde no pasaba hace tiempo.

Estaba escribiendo esto y T me escribió, después de tantos meses sin saber de el, claro tampoco pregunté, pero siempre esperé que este bien.

Lágrimas van, lágrimas vienen, se supone que es un día feliz, pero cómo puedo ser feliz si tengo ese hueco que aún no se como llenar? Como o mejor dicho, cuándo, o cuánto tiempo tendrá que pasar para no sentir nada? Cómo hago para que no se me sigan cruzando los cables?

Esta bien, somos amigos y bromeamos con el hecho de que seamos exs y nos conozcamos tanto, pero porque me paso de vueltas? De hecho, enamorada no estoy, no creo seguir amandolo.
Si, lo quiero, lo adoro como a nadie, pero quizas (quiero creer) Tessa tiene razón: "es la costumbre, no tienes miedo a que no este fisicamente, sino a que te olvide y estes sola. Pero todo pasa, algún día te reirás."

Y si, tampoco es tan trágico, pero recuerdo muchas cosas y me voy en recuerdo, tras recuerdo, tras recuerdo. A veces odio tener tan buena memoria. Ojalá me pudieran resetear, qué fácil sería.

Y conforme pasen las horas la ansiedad aumentara, hasta no escuchar su voz diciéndome "feliz cumpleaños, muñeco"

Pero ya, logré calmar mi ataque de pánico, abracé a la almohada y recordé aquella canción de Los Rodriguez, y dije "vendrá la dicha y tendrá tus rulos."

O mejor no, me retracto. Que sea lacio y guapo, súper guapo...ya el tiempo lo dirá.