12 febrero, 2013

Times like this

En noches como esta, extraño a papá. Extraño verlo, hablarle, abrazarlo. Han pasado tantos años que ha ocurrido lo que más temía. He olvidado el tono de su voz.

Extraño por ejemplo jugar con el, era tan divertido. Extraño verlo llegar a casa después del trabajo y que en días como hoy que me duele la pierna, me eche icy hot y se me vaya el dolor.

Extraño extrañarlo y preguntarme cómo hubiera sido mi vida si el siguiera vivo? Quizás no tendría tatuajes, ni me hubiera pintado el cabello de colores, de hecho hubiera sido mi mejor amigo y mi vieja enciclopedia musical.
Por ejemplo desde que conocí a C supe que el y papá congeniarian, pues por la música, soda stereo, el flaco y demás poetas argentos.

A veces, cuando recuerdo que los dos no tenemos padre, siento un poco de pena, pues porque no podrán besar y malcriar a sus nietos.
Ya ves, papá no conoce al hijo de mi hermano, ni verá los que tenga vale y los mini muñecos que algún día tendré yo (?).
Pero supongo que nuestras vidas se unieron por eso, de estar ellos con nosotros, jamás nos hubiésemos encontrado en medio de la vida.

Yo no buscaba nada y te vi. Interrumpes para corregirme, nos vimos.

Gracias porque siempre me abrazas cuando quiero llorar y porque lloras conmigo. Gracias por comprenderme, aunque a veces sea un poco difícil hacerlo, al menos tratas. Eres mi bastón y yo tu muleta.

Papá debe estar feliz por vernos mejor que nunca. Y yo creo que el tuvo algo que ver, siempre me hace algunos favores, después de todo siempre fui su engreída.