03 febrero, 2013

Febrero para aliens

Primer domingo de febrero y este calor infernal me quema los ojos cada vez que levanto la vista por la ventana del auto.
Febrero y sus carnavales, febrero y su 14. Pero como odio el 14!
Los hoteles llenos, los condones, inyecciones, postinor, lubricantes y demás articulos de primera necesidad se agotan en cuestión de minutos. Globos en forma de corazón, las tarjetas, las rosas, los chocolates, los peluches. Los restaurants, los saunas, todo lleno, hasta la tía poison raya ese día. Consumismo everywhere.

Thank god i've found you!

Recuerdo que el primer 14 que pasamos, fue en un concierto tributo a Soda Stereo en un bar del centro. Nuestra primera vez en un bar del centro y nuestro primer tributo a Soda. Locos los dos, cantando a todo pulmón cual culto religioso cada canción, sin respiro con un beso de intermezzo.
Recuerdo que estabamos pobres jaja, no teníamos dinero y no éramos novios. Sin embargo los besos y la ganya sobraban.
El amor esta en el aire decía, ahora que lo veo, nosotros andábamos en el aire.

 -Demonios, una señora ha pasado por mi lado y no se ha depilado las axilas, odio que las mujeres por mas viejas que sean no se depilen, odio los vellos. Y ya me distraje una vez mas, en que iba...ah si- 

Y el segundo año, ya éramos novios, pero aún pequeños. Y me preguntaba qué hacer con el novio un 14?
No se nos ocurrio otra cosa mas que ir por té de burbujas, conseguir algo de hierba y caminar como vagabundos hasta barranco. Burlarnos de la gente, tomarle foto a unas paredes pintadas, street art que le llaman, llegar a comer, y seguir burlándonos de los demás mortales melosones que deambulaban por el parque. Los zombies del amor.

Terminamos bailando en el puente de los suspiros e inventando canciones mientras buscamos baño porque mi pequeña vegija ya no aguantaba las ganas de mear.

El tercer año fue algo raro, tu estabas en Santiago y yo en Lima, que hacer, que hacer?
Tu cenando con tu mamá y tu tío en algún restaurant chileno decorado de lo más romántico jajaja y yo comprando dos pizzas familiares para comerla con mi hermana, mirando Midnight In Paris. Ella dormida y nosotros mandándonos mensajes de larga distancia. Si hubiera sabido que el Roaming nos iba a salir tan caro, créeme que nunca te hubiera mandando ni un mensaje si quiera.

Que haremos este cuarto año? No lo sé.
Probablemente será otra experiencia religiosa.