02 enero, 2013

Creo


creo que morir es una sensación.

Sábanas de lino, colchones de grandes resortes.
Melodías gravitatorias, pasajes divinos.
Sueños de muerte y resurrección.
Me han prohibido escribir.
Pero la mas pura sensibilidad se ha apoderado de mi
Giros de la vida, totalmente inesperados
Deseo controlar los escalofríos que me invaden.
No soy nadie en este amargo despertar.
Las luces de la mañana, el silencio de la noche.
Sedada.
De vuelta a la luz, como sacada de un pozo profundo
Mentiré.
Cama de miel, golpes con sangre.
Los vidrios se quiebran.
Gritos huecos, canciones para sordos.
Ya nada tiene sentido.
Pierdo la conciencia.
Debe ser otra jugada de 
Mi corazón y sus autobombas.

Esperanza.
Vuelve.

No hay constelaciones de fuegos artificiales en mi cielo
Solo un techo en blanco, esperando pinceladas de color.
Extraño casa.
Y ya no te extraño, sin embargo lloro por ti.
Soñé que estabas aquí, cuidandome.
Soñé que habías vuelto
Sueños, solo son sueños.
La metamorfosis eterna de la poesia
Los anhelos de un corazón que aún espera ser devuelto.

Los dioses siguen envidiandonos
 porque somos simples mortales.