01 diciembre, 2012

Incendios de nieve.

"Uno nunca olvida las sensaciones de la primera vez.
Cuando caminamos la primera vez que nos vimos, por la madrugada, bajo la lluvia...los besos en cada esquina. La primera vez que te vi desnuda, lo que sentí, las ganas que tenía de ti."

Esas ganas locas, casi enfermas de que entres en mí, de día, de noche, cada 3 horas, parados, echados, sentados, de cabeza o invertidos.

Son las ansias de hacerte mio, de sentirme tuya, de sentir la cercanía de tu cuerpo desnudo, caliente.
De devorarnos, comernos, de seducir los sentidos, de enredar, anudar y desatar las piernas, de gritar, de callar, de gemir, de morder.

Y de tanto conmover los puntos erógenos, derramar gotas de sudor, de amor, de néctar cervical, de saliva, del juego de tu lengua en mi boca.

Que me dejes con ganas de más, más, más...
Porque nunca será suficiente y suficiente siempre es poco.

El placer más intenso.