01 octubre, 2009

Siete Colores.

Gustavo Adrián Cerati Clark (o simplemente “el Gus”) nació el 11 de agosto de 1959 en la capital argentina y como todos sabemos fue el líder de Soda Stereo, una de las bandas más conocidas en Latinoamérica.

Pero hoy no hablaré sobre Soda, ya que hoy me levanté a las 4:30 AM porque se me fue el sueño-a-dios-sabe-donde, y como de costumbre prendí el mp4 para escuchar música haber si por arte de magia o aburrimiento se regresaban las ganas de dormir placenteramente hasta el mediodía, pero no fue así, pues me di con cerati y mi sueño jamás regresó.

Pues bueno quizá algunos conozcan al gus por La Excepción o Crimen, otros como la mayoría lo conozca por Karaoke y Cosas Imposibles, algunos lo conocerán por Puente o Paseo Inmoral, y otro poco lo conozca por Cabeza de Medusa o Te Llevo Para Que Me Lleves o retrocediendo aún más lo conozcan por el magestuoso Colores Santos.

Lo cierto es que a mi parecer -porque ya saben que en música soy bastante subjetiva y a veces (muchas veces) exagerada- Gustavo no solo es un referente en la música, ya saben por su increíble y aparente facilidad para mezclar sonidos, estar donde debe estar, componer letras que son más que poesía a veces críptica y abstracta, a veces terrenal y conceptual y que junto su inconfundible voz…algo que escasea en estos días, donde muchas de las voces tanto de mujeres como hombres se confunden con las de otros artistas.

Entonces habiendo dicho eso, es hora de decir porqué Cerati es un (mi-tu-nuestro) ídolo.

Quizás no es amor…

Colores Santos fue un proyecto junto a Daniel Melero, ambos producieron lo que marcaría la experimentación y exploración con nuevos sonidos. Todos los temas fueron compuestos por Cerati-Melero excepto Tu Medicina (Cerati) y La Cuerda Planetaria (Melero).

El disco nunca fue presentado en vivo y se grabó al mismo tiempo que Soda grababa Dynamo. Contó con Flavio Etcheto (trompeta en "Madre Tierra") con quien luego se embarcaría en una búsqueda para canalizar la descarga de electrones en forma de música. Destacan Cozumel, Madre Tierra, Alborada, Vuelta por el universo y Colores santos que recuerda mucho a Millón de Años Luz.

Adentro tuyo es único.

Remontándonos a 1993, año en el que el gus lanzó Amor Amarillo, su primer disco como solista y que contó con Zeta Bossio en el bajo. el disco es como una relación de pareja, todo empieza lindo y perfecto en el medio te das con que no todo era tan color de rosa, así que empiezan las peleas pero al final, la calma llega.

Y empieza con suaves melodías, declaraciones de amor, entonces llega Amor Amarillo y Lisa, piezas exquisitas, sin pretenciones de mostrar a un virtuoso, es así que cerati muestra su lado más sensual y vulnerable.

Pulsar, Cabeza de Medusa y Rombos ya no son tan envolventes como las anteriores, aquí llega la hora de la verdad, el lado oscuro del romance sale a flote en un jamming con el que se desprende de la etapa Soda. Pero la influencia Stereo aparece en Ahora es nunca y Te llevo para que me lleves, en cuyo video aparece su ex esposa Cecilia Amenábar y con quien hace coros en la última pista del álbum.

Por ratos tiene sus instantes Brit ,influencia Beatle/Oasis/Radiohead en Av. Alcorta y Bajan con una exploración en terrenos lo-fi y finalmente las emociones llegan a puerto firme con A Merced, una balada acústica de casi 6 minutos y medio.

Fluir sin un fin…

Bocanada llega casi a fin de siglo y se revela como el mejor disco de la carrera solista del gus, alabado por la crítica y el público, debido a que pieza tras pieza fue ejecutada de manera impecable. Mezcla de diversos géneros desde melodías románticas hasta llegar a una electrónica críptica, instrumentos y artilugios como sonidos del mar, vidrios, inclusión de una orquesta y líricas poderosas hacen que encuentres cosas nuevas cada vez que escuchas este disco.

Bocanada abre la placa, se muestra tímida, como un trip-hop, una balada retro, y la letra? una deliciosa poesía, luego llega Tabú con su beat africano y su locura, Engaña y Puente son relajadas, románticas sin llegar a ser cursis y se desprenden de la electrónica del disco, Río Babel y Verbo Carne sinfonías bien logradas, violines, guitarras distorsionadas con pedaleras, cadente bombo y melodías inesperadas sumergen en aguas poco conocidas.

Beautiful, Perdonar es Divino canciones que se devaten en lo etéro y terrenal, Raíz lleva impregnada de manera estilizada influencia étnica argentina, las quenas se acompañan con un saxo mientras la voz descansa y seguimos en el trance hipnótico en la pista número 10, Y si el humo está en foco, una descarga electrónica.

Llega Paseo Inmoral con su fórmula de hit radial, Aquí y ahora (los primeros 3 minutos) descansa de lo que parece un disco pretencioso y su continuación Aquí y ahora (y después) junto a Alma y Balsa son ejercicios de improvisación efectista.

Hay portadas de discos que nunca se olvidan…

11 Episodios Sinfónicos fue un concierto a puerta cerrada allá por el 2001, grabado en vivo y con 42 músicos en escena, fue un espectáculo atípico con versiones conmovedoras. De ella se desprende: Canción Animal, Bocanada, Corazón Delator, El rito, A Merced, Raiz, Sweet Saumerio, Vervo Carne, Persiana Americana, Millón de Años Luz, Signos.

Duele de placer.

Siempre Es Hoy aparece en el 2002, el cuarto disco en solitario. De este muchos recordamos Karaoke y Cosas Imposibles con beats bailables, funk y jazz...también Artefacto en su correcto rock.

Este no es un disco, son varios discos en un cd, esta vez las pretenciones de Cerati le salieron por la culata, pero no todo es gris, Camuflaje recuerda a Colores santos, con una lírica inspiradora, otras luces tratan de emular a Spinetta, Bowie, a veces trance, a veces lánguido, no se complementan las canciones que llevan influencias Rock/Pop/Hip-Hop y que contó con la participación de Charly García en la dramática Vivo y Sudestada.

Si el lenguaje es otra piel, me quedan dos más.

Ahí Vamos fue editado en el 2005, y según entendidos es el disco que más se parece a Soda, lo cierto es que fue un acertado regreso luego del desastre del anterior, con varios discos platinos y de oro, este fue un disco ganador.

La placa empieza con Al Fin Sucede y La excepción un vaivén de energía propio de un veinteañero, la cosa se calma con Uno entre 1000 pero vuelve a subir con Caravana una vuelta al rock de Sting/Summers/Copeland (The Police). Adiós, la melancólica y famosa canción que lleva la frase: poder decir adiós es crecer. Fue compuesta por el hijo del gus, Benito que por en ese entonces tenía 12 años, tiene un futuro prometedor.

Me quedo aquí, con intro acústico, nos hace quedarnos quietos en esta sencilla canción hasta que llega Lago en el cielo que nos hace recordar las viejas épocas de Héroes del Silencio. Dios nos libre, llega con una progresión de guitarras parecido a lo Texturas de Soda, luego las aguas se vuelven a calmar con la melodía de Otra Piel, y otra vez somos vulnerables.

Medium se sale del contexto del disco y vuelve el cerati que no le teme a nada y en esta se entrega a la oscuridad. Finalmente llega Bomba de tiempo otro éxito comercial de electro-rock, sigue Crimen una balada madura, con un video estéticamente retro arrasó con visitas y que rápidamente se convirtió en la favorita de los fans y cierra magistralmente Jugo de Luna erótica y salvaje como solo Cerati puede hacerlo.

Esta canción ya se escribió...

El quinto disco de Cerati lleva por título Fuerza Natural, nos muestra un Cerati más templado, en sesiones acústicas casi folk, canciones escritas en su rancho de Urugay, inspiradas en la naturaleza, nada nuevo, nada viejo, todo se transforma; el mismo dijo: no tengo ganas de inventar algo nuevo.

Pues bueno, él se da el gusto de componer 6 de 13 canciones junto a su hijo, Benito, el álbum abre con la canción que lleva por el disco título, Fuerza Natural, baja los decíbeles, arpegios hermosamente ejecutados, en una línea completamente melódica, sigue Deja-vú que tiene un parecido a Coldplay cuyo coro reza: esta canción ya se escribió, llega Magia que sigue la línea de armoniosa del track 1.

Irrumpe Amor sin rodeos con aires new wave, Traición a sangre con un lado más country-folk. Desastre y Rapto le suben los decíbeles al disco, guitarras entrecortadas, característico de cerati, quien se desprende del label y hace Cactus, un folk argentino de arpegios acústicos, la mejor del disco, pero sale de contexto con Naturaleza muerta y Dominó fórmula vendible de electro-rock.

Siguen Sal una balada de teclado y sintetizadores, para pasar a Convoy y He Visto a lucy en una suerte de folk psicodélico y la pista oculta # que nos muestra los diversos colores del disco, nada mal para estos tiempos en los que la música se vuelve plástica y sin sentido.

Todo lo transforma: genio o impostor.

Fans son fans, en las buenas y en las malas están ahí, hay quienes son sordos, ciegos y otro poco que escucha pero que son mudos, un artista siempre va a tener gente que lo ama y lo odia, somos seres humanos, nos contradecimos, nos reinventamos y cuando no gustamos pues nos odian, pero la vida sigue y uno avanza, evoluciona y quema etapas, no esperen que toda la vida se la pase haciendo discos comercialmente buenos como Ahí Vamos y tampoco podemos esperar que todas sus obras sean perfectas como Bocanada, tiene que probar, mezclar, fusionar e inspirar a propios y extraños con su música.

Gustavo es un referente por estos lados del globo terraqueo, artífice de canciones imborrables, es hora de darle un break y desmitificarlo, no es un dios, tampoco es un genio, es simplemente un artista: porque sacar belleza de un caos, señores no es nada fácil y él sí que sabe hacerlo.