26 abril, 2009

El tono prometido

"Fred y su lindo pantalón..."
La noche del tono comenzaría aproximadamente a las 8 am, hora en que me encontraba soñando con Liam, cuando en eso recibo una llamada.

fabio: -aló? Cabello de loco?!
Lola: -uh?? fabio? Que pasó?
-estas durmiendo?
-ah…tu que crees…(zzzzz)
-oee…te estoy hablando
-que cosa, habla al toque me duermo (zzzz)
-quieres ir al concierto de b-52’s
-YAAAAAAA QUE HAGO! (salté de mi cama cual pedo)
-ahora si tas despierta, ya mira anda de negro al estadio a las 2:00 pm, lleva un canguro y una linterna
-de negro? canguro? linterna?
-si vamos a hacer acomodadores.
-oh, vaya!

Eran las 4:00 pm y yo recién llegaba al nacional, vestida de negro bajo el sol infernal, una botella de agua helada compensaba las horas que pasaría bajo el calor de esta ciudad.
Le contaba a fabio que casi no iba, me había puesto a diseñar y cuando empiezo no paro, entonces estaba ahí rodeada de chicos y chicas, feos y churros, sanos y pastrulos esperando el turno para el tono prometido.
Entramos y nos separaron en grupos, entramos a la prueba de sonido de los b-52’s, estaban igualitos…sus voces seguían intactas.
Luego siguieron los new York dolls, el tío seguía regio y otra vez me enamoré del guitarrista, vestido con un saco azul y un pitillo gris…todo un sex symbol.
Ya había oscurecido, solo los “supervisores” una chica y un webón que tenia una pulserita roja podía bajar a la cancha. Este churrazo que tenía la voz de Dani (entre ronca y aniñado) la pinta de upeciano (estudiante de la UPC) y un número de celular apuntado en el antebrazo lo hacían mas rico aún, bueno no tanto en realidad estoy exagerando, era un baboso normal.
Los asientos eran numerados así que entre maso 12 puntas nos repartimos la tribuna norte lateral izquierdo entre idas y venidas nos hacíamos patas y dos chicas con pinta de skaters morían por ir abajo porque ahí estaban sus enamorados y patas los gringos pastrulazos.
Eran las 7 y protones hacia su prueba de sonido, la gente hacia la cola en la calle, los vips estaban jugando entre ellos y a nosotros nos toco el negro mama que era un cague de risa.

8:30 y el tonazo definitivamente había comenzado con Los Protones y sus bailarinas Go-Go una cosa espectacular, mientras nosotros subíamos y bajábamos ubicando al público de súper VIP.
Luego de la impecable actuación de los protones y el theremin de la veronik, seguían los tíos de New York Dolls a quienes habíamos aplaudido anteriormente en la prueba de sonido, un concierto solo para nosotros.
Mucha de las personas que habían ido a ver a los b-52's no conocían a los New York dolls, banda legendaria del Glam rock, que en su juventud eran muy parecidos a los Stones pero travestidos, incluso el vocalista tiene la pinta de Jagger....y la gente no lo podía creer, son toda una leyenda.
Su música pone, era purito rock&roll y los pies se movían al compás del bombo.
Entre riffs que más tarde darían inicio al Punk, coros pegajosos dignos de una buena rola pop la gente se empilaba por los tiazos, los pedían y aclamaban, después de una hora de show al fin salían los de B-52’s el nacional a medio llenar y con un público de 17 a 60 años se puso de pie, chicas con pelucas de colores y alucinados setenteros se juntaban, la fiesta aún no acababa, las luces se encendieron y los 4 vestidos de blanco y negro aparecieron en escena.

Nuestros oxidados cuerpos empezaron a agitarse cual bailarina go-go -¡Y yo no sabía que sabía bailar ese ritmo!- era una cosa espectacular que solo un adicto al rockabilly puede entender.
Private Idaho nos hizo saltar y a mi en particular give me back my men me hizo gritar cual despechada! Luego segurían Funplex, Party out of bounds, Love in the year 3000.
La chica wilson ya mostraba el paso de los años, ya no bailaba tanto como en sus años mozos, pero eso sí, continua saliendo sin zapatos al escenario cosa que me parece adorable.
El locazo de Fred hablaba en su español masticado que sonaba más a borracho faltoso de quilca, Kate estaba con su súper peinado y el bótox para rellenar la pata de gallo, los cachetes inflados y una cintura de avispa que ya muchas quisieran tener a esa edad.
Muchos suspiros y silbidos fueron arrancados de los tios cuarentones que veían las piernazas de aquellas chicas psicodélicas, un malogrado de atrás grito RUTH KARINA (por kate) que atrevido!

Una vez más me solté las trenzas y me moví cual groupies poseída por los estrambóticos y espaciales sonidos.

¡Palmas, palmas, palmas! Estos tíos son un juergón….era la fiesta prometida, la fiesta a la que supuestamente llevaría a mi mamá, pero como me gaste la plata en jueguitos de carreras y entradas para otros conciertos, tuve que conformarme disfrutándolo por las dos.

Las langostas de globo pasaban de mano en mano, los saltos y giros grupales no se hicieron esperar y la gente chela en mano se puso a bailar como en los viejos buenos tiempos.
Love Shack y mi columna quedaría molida, la hora de concierto me la pase bailando, la gente pedía más, más, más, como siempre hubieron algunos que van por los éxitos y cuando no tocaban una conocida se sentaban, aburridazos, tampoco faltaron los que se la pasan grabando y tomando foto todo el bendito concierto...

Los tíos se fueron a limpiar el sudor de sus rostros y regresaron solo para que el guitarrista se luciera, dos rolas más y llegaba el clímax de la noche ROCK LOBSTER había desatado la locura colectiva de los presentes.
Esa fue una noche que definitivamente hace historia en mi lista de conciertos que me cambiaron la vida y me dejaron el cuerpo hecho trizas.