19 febrero, 2009

Detrás de la puerta...

"tu perfume invade la habitación y yo hago todo lo posible por retenerlo mientras pueda..."

Yo era una completa extraña, mientras escuchaban los gemidos de la habitación, en donde estabas tú con ella y yo mirándolos detrás de la puerta.
Volviste para decirle que la querías, le cogiste las manos y la miraste a los ojos, volviste para decirle lo mucho que la habías extrañado, que durante días con ella habías soñado, volviste para mentirle diciendo que la amabas.
Hablabas despacio, le susurrabas letanías al oído y ella sonreía juguetonamente, la acostaste en la cama y mientras jugabas con su lengua ambos se excitaban.
Le quitaste lentamente el vestido, ella se quitó el corpiño, le cogiste los pechos y tus dedos rozaban su ropa interior, ella volteó la mirada hacía una ventana, tu no dejabas de besarle el cuello y jugar con tus dedos en su interior.
Sentías el olor de su cabello, sentías como su piel se erizaba cuando la tocabas, como cerraba sus ojos y se tocaba la boca...con sus dedos.
Y mientras todo eso pasaba, yo te seguía observando desde la puerta que dejaste entreabierta...
Estabas tu con ella, sentados en la cama, uno sobre otro, besándose apasionadamente.
La tocabas con delicadeza, le tomabas la mano y le mirabas a los ojos buscando señales.
Fijaste tu mirada a la puerta y ella hacia la ventana.
Sabes que con ella puedes hacer lo que se te venga en gana, eran ahora uno solo, moviéndose al compás de una melodía...juntos hacían una armonía que ni Beethoven sin sordera pudo haber compuesto.
Volviste para tomarle las manos, para mirarla a los ojos, tú solo volviste para mentirle diciendo que le amabas.
Eras tu junto a ella y yo mirando detrás de la puerta...