16 diciembre, 2008

El dia en que me invadiste, te abracé hasta que te maté de tanto amor.


When i was alone in the dark
the only thing i wanted to see
was YOU

¿alguna vez viste la lluvia caer sobre tu ventana?

Triste, gris, ausente, perdida, asustada y con pena en el alma, me senté una tarde fría de otoño, en que las hojas caen de los árboles como las lágrimas de mis ojos a contemplar la lluvia caer sobre el pavimento ya mojado.
Aquel día llovía con ganas y por primera vez en mucho tiempo me sentía realmente sola y vacía.
Saboreaba mis lágrimas amargas, grandes gotas de tristeza.

Muchas fueron las noches en que caía al piso a llorar, en que despertaba en medio de una pesadilla sudando frío y gritando su nombre.
Odiaba su ausencia y la mía, odiaba al mundo por su hipocresía.
Odiaba las ventanas y las 4 paredes que me rodeaban, odiaba que se avecinara el invierno y que el sol no volviera a salir.
Odiaba muchas cosas, pero más la odiaba a ella.

Era ella la que me invadía, la que no me dejaba sola, era ella a la que le gritaba y a la que tanto amaba.
Me probé a mi misma, me encerré un mes en mi habitación, no hablaba con nadie, solo con ella, le pedía que por favor se fuera, no quería volver a sentir su frialdad.
Pero ella no entendía...y a la vez yo no quería que entendiera.

Empecé a olvidar, a borrar recuerdos vacíos, a no interesarme lo que pase con el mundo, a caminar despacio en la habitación, empecé a respirar lento, a desvanecerme poco a poco, lento y dolorosamente.
El invierno se apoderó de mí, mi alma se torno gris, igual que el cielo que cubría la ciudad entera, era YO un ser inerte, reprimido, sin luz...sin vida.

Ya vacía, con los ojos empapados y las ganas por los suelos, empecé a odiar cada pared, a escribir lo que sentía y en la completa ausencia del sonido.


Empecé a escuchar canciones tristes para sentirme mejor.




Cada día era más triste, más gris y más solitario que el anterior.

Me preguntaba las veces en que alguien preguntaría por mi ¿si alguien sabía que yo existía? ¿si todavía me conocían?, si me recordaban, si alguna vez fui amada y me preguntaba cuantas veces que fui odiada.

Quería saber porque estaba encerrada, como llegué a estar sola y porque me deprimí.
Nunca fui a un psicólogo, tampoco tomé pastillas y mucho menos hice terapia.
Tampoco entendí porque ella se volvió mi amiga y porque me dolió su pronta partida.

Así que después de un mes, abrí la puerta de mi habitación, salí a caminar y respirar.
Quería volver a respirar, solo eso y nada más.
Volví a contar mi vida, volví a vaciar mi historia....volví a sentirme ligera, a vivir a mi manera.
Si yo era buena aconsejando, entendiendo problemas ajenos, debía ser buena entendiendo los míos.

Entendí que teniendo todo, aún así no era feliz, era yo un absurdo, no avanzaba, no retrocedía, me quedé estancada y había llegado la hora de sentir el lado amargo de la vida.
Era tan vulnerable, tan frágil, tan débil...sumergida completamente en la oscuridad.
Algo me faltaba, algo...que nunca supe que fue.

Decidí matar mi insistencia por descubrir cual fue la razón y me aparté de ella, ya no la quería, la dejé de amar.

Una mañana de verano, ella se fue.
Nunca más regresó.
Me pregunto donde estará? ¿por quién me cambió?

Sentía, ya no sentía nada
No actuaba, ni pensaba, estaba por estar
Hablaba sin coherencia
Y en mí atormentada conciencia
Ella estaba gritando una vez más
Triste y gris caminé hasta perderme
En la oscuridad de mí podrida alma
Siento que algo paso entre ella y yo
Más no recuerdo nada
¿Será que SOLEDAD murió?
Para ti Niña Ale....
"Detrás de las nubes grices, el cielo es siempre azul"