23 noviembre, 2008

10 años lejos de ti

Pepe desde chiquito fue ingenioso, él cortaba las flores de los jardines e intentaba venderlas, pepe se robaba las sortijas de su madre para regalárselas a las chicas que le gustaban, pepe tenía muchos amigos, cuando estaba en la secundaria conoció a su futura esposa, pepe no tuvo mejor idea que ir a la televisión solo para cantarle una canción.

A pepe le gustaba escuchar salsa, merengue, trova y rock&roll, también le gustaba leer a vallejo, no se cansaba de leerlo y tampoco recitarlo cada vez que tenía oportunidad de hacerlo. Pepe detestaba los precipicios, le horrorizaba ver hacia abajo, así que decidió que nunca más iría a la sierra o que viajaría por la carretera.

En las peleas, pepe defendía a su hermano mayor, que a pesar de ser alto y fuerte, se dejaba pegar, por lo que pepe tenía que salir a pelear por él.
A pepe le gustaba manejar bicicleta y dar largas caminatas, podía pasarse días caminando sin cansarse. Era fanático de los jugos, siempre experimentaba con ellos, al final hacía unos combinados que solo él se tomaba.

Hace exactamente 10 años no veo a pepe, me pregunto que estará haciendo, quizás esté bailando como de costumbre, quizás recitando algún poema de vallejo, quizás cantando, quizás este a punto de que lo boten del lugar en donde está por revoltoso, quizás enamorando a las chicas que andan por ahí, quizás riendo. Hace 10 años no veo a pepe, no lo abrazo, no lo beso y desde hace 10 lo extraño.

No me gusta hablar de cosas tristes, así que contaré lo feliz que fui con pepe, mi padre.

Él me enseñó a sonreír siempre aunque me duela algo, a decir la verdad y a bailar. Pepe me enseñó a cantar también me enseñó a manejar bicicleta, aunque nunca haya aprendido. También estuvo ahí la primera vez que me caí con los patines y me ayudó a levantarme.

Él fue quien me regalo la primera barbie que tuve, también me regaló el par de patines que había pedido con tanta insistencia, cuando llegaba de trabajar yo me sentaba en su pie y el me levantaba, él me llenaba la piscina cada semana y también me enseño a bucear. Cuando compró un stereo con karaoke, nos hizo cantar a lizette, valeria y a mi, una canción de DLG y la grabó una cinta que hasta ahora conservo, también me dijo que freddy no existía y que nada me pasaría mientras él este conmigo.

En vacaciones, pepe me llevaba a su oficina, pero como me aburría, nos íbamos a caminar por el malecón de miraflores, también me llevaba cada domingo a casa de los abuelos y a sus partidos de fútbol.

Una madrugada, mientras dormía un infarto silencioso lo sorprendió. Pepe murió a los 40 años.

Recuerdo sus ojos color caramelo, medio chino, con su pelo afro y su lunar debajo de la nariz. Recuerdo su risa y como hacía sus payasadas, siempre se reía de todo, recuerdo como bailaba y sus poses en las fotos, recuerdo cuando se tiró en el jardín de campo fe, una semana antes de su muerte y dijo: aquí me van a enterrar, aquí quiero que me entierren. También recuerdo como esa última semana se la pasó bromeando con nosotras y nos hacía reír a más no poder, recuerdo cuando jugó su último partido de fútbol. Recuerdo cuando nos íbamos al club y me metía a la piscina de 3 mts y me hacía nadar. Recuerdo que moría por los anticuchos y por la inka kola, lo recuerdo todo, absolutamente todo.

Y tengo que agradecerle muchas cosas, ya que dicen que me parezco a él, por su carisma y su empatía hacia las demás personas, por como bailo, por como hago gestos y como vivo la música.

Hace 10 años no te veo, hace 10 años que no se de ti, no te abrazo y no te beso, hace 10 años te perdí y desde hace 10 te extraño, papá.