05 noviembre, 2008

LAS MARCAS DE TU LAPICERO (versión no faltosa)

Pedro Andree Tejada Obregón nació un 5 de noviembre de 1988 y lo conozco hace.... (Déjame contar...) 8 años.
Este chico nació con el síndrome de down (mentira), estudiaba en mi colegio, se sentaba conmigo en clases, es de mi promo, pertenece al club de toby y solía ser mi mejor amigo.
Hasta hace unos minutos, estuve rebuscando entre mis diarios algunas de las miles de huevadas que hicimos cuando estábamos en el cole.

La primera vez que lo conocí estaba en el colegio, recién acababa de pasar a primero de secundaria y en medio de la transición avizoré a ese "chico de ojos semi-rasgados".
Me preguntaba a que salón iría a entrar, si entraría al mío o a otro....mientras la gente iba llegando de brazos de sus madres a lo sería el primer día de clases, las chicas ya iban echándole ojo.
Y pasamos al aula, todos sentaditos, con nuestras sonrisas de pendejeretes, las chicas volteamos a mirar a aquel extraño que estaba sentado en medio del aula y que sin conocerse ya empezaba a hablarse con los chicos, como si se conocieran desde hace tiempo.
Se le escuchaba un dejo raro, al pronunciar la S, me acuerdo que siempre me burlaba cuando el pronunciaba alguna palabra que contenga la S, C o Z.
Hasta mitad de año, lo veía como cualquier compañerito de aula, inocente y con cara de sueño.
Cuando nos cambiaron de sitio, empezó el caos, nos sentaron en la penúltima carpeta, yo ya lo conocía con su cara de mosca muerta pero no me imaginaba que era tan jodido-morboso-mañoso.

En medio de clases se ponía a cantar canciones (que la verdad no recuerdo), se creía porque escuchaba metal mientras que yo bailaba canciones de Britney Spears (no quiero recordarlo).
El advenedizo poco a poco se fue ganando mi confianza, hasta que fuimos confianzudos.
Me acuerdo cuando estábamos concentrados en alguna clase y mi mano se deslizaba sigilosamente (cual serpiente lista para atacar a su presa) bajo de la carpeta hasta su pantalón y sin que se de cuenta le bajaba el cierre y le desabrochaba el seguro del pantalón, mientras que con mi otra mano escribía en mi cuadernito Standford, entonces con el pantalón desabrochado lo mandaba a botar la basura, cuyo recipiente se encontraba al frente y en una de esas las chicas se dan cuenta de que tenía el pantalón suelto, que por poco se le caía, todos muertos de la risa y el rojo como tomate se dirigía a la carpeta con cara de maldita vas a ver...me voy a vengar.
Habremos hecho incontables travesuras, como lo dije en el post del club de Toby, el era de los rebeldes, tenía el cabello largo, me acuerdo cuando le hice su hueco en la oreja para que se ponga aretes, Liz y Adriana solo nos miraban asqueadas.
Le contaba todo, era mi diario andante, sabía las cosas que me daban miedo, las que me daban risa, las canciones que me hacían llorar, la chinchosa que no me caía, los patas que me gustaban, él lo sabía todo...absolutamente todo.
El no tenía pelos en la lengua, era sincero, iba de frente al grano, decía que le parecía y que no, y si no le caías te miraba con su cara de estreñido.
Me contaba todo, quien le gustaba, las cojudeces que pasaban por su cabeza, me cantaba sonseras y siempre andaba con la loca idea de ser un rockerito como james.....y que cuando sea famoso me dedicaría un concierto, yo era su blog....en mi escribía.

Llegaba a mi casa peor que cuaderno, con ambos brazos "tatuados" con su nombre y calaveritas que le encantaba dibujar.
Con él fui a mi primer concierto punk, me metió al primer pogo de mi vida, me saqué la mierda en medio de tanto loco pegalón, y me levantó del piso cuando me caí.
Se cagaba de la risa cuando hablaba sonsera y media, me acuerdo cuando alguien llevó aval al colegio y se hecho en la mano y me dijo huele, yo olí como cualquier ser humano normal, le dije que olía bien y luego con su sonrisa pendeja me dijo: huele a mí, me lo he echado en los huevos.
Era un asqueroso, pero limpio, todos los días se cambiaba de boxer, y yo lo sé porque le hacía calzón chino, y el gritaba: mis huevossss!!
Cuando murió Carlos Díaz, un profesor, el huevón lo idolatró a tal forma que le creó su propia caricatura, lo dibujaba en todos lados, en la carpeta, en la pared, en sus exámenes, en mis cuadernos, y era carlitos como superman con calzoncillo, carlitos crucificado, carlitos bailando con el papa polaco y carlitos con su bastón bajando las escaleras del cole (cuando el profe andaba enyesado de la pata). -Hasta ahora lo sigue imitando-
Me acuerdo cuando se escapaba de clases y se demoraba una eternidad en el baño….se remojaba como pollo y veía a salpicar mi cuaderno, ese que nunca tenía al día porque me la pasaba conversando con él.
Siempre nos protegía a las chicas, una vez que fui con minifalda, se la pasó regañándome por haber ido así, me decía: que sea la ultima vez que te vea así, no ves como esos mañosos te miran, ves, tengo que abrazarte para cubrirte las piernas, ayy…por eso yo no dejo salir a olenka con falda, no no no, te me regresas mamita…que chucha va a salir así, esta loca, no no no.
Y tu sales así, yo que tu mama te encierro en una jaula, por loca, no salgas con minifalda, y si te violan, si te pasa algo, no.
Yo solo me cagaba de la risa….así nos pasamos como 20 minutos en el paradero, no me dejaba subir a los carros porque estaban llenos, y en los que podía ir parada, me decía que no porque me podían meter la mano, que luego iban a preguntar quien había sido él ultimo a quien había visto y que si me violaban era su responsabilidad.
Y me hizo jurar que nunca más salga con una minifalda.

Me acuerdo que 2 veces lloré por él, la primera que pensaba que lo iban a expulsar del colegio así que me pase todo el día llorando en mi carpeta, la segunda porque dijeron que tenia neumonía y se iba a morir, llore y llore diciendo: el chino se va a morir. Y a la hora de salida, se aparece y yo con todos los mocos ahí colgando mientras el baboso estaba feliz de la vida.
Tenia tantas ganas de patearlo…..y lo patee, siempre lo maltrataba, pero no porque a mi me gustaba maltratarlo, si no porque siempre molestaba.
Y cuando molestaba tanto, yo agarraba su mochila y se la tiraba al otro lado del salón, y los dos veíamos como sus cuadernos iban volando por diferentes direcciones, el en venganza rayaba mis cuadernos, mis exámenes, mi brazo, y sin contar la carpeta, escondía mi mochila y me hacía buscarla hasta que le suplicara que me la devuelva.

Una vez cuando me cambié de carpeta me cantó con gallos incluidos Only You, solo para que regrese a sentarme con él, porque según él "me extrañaba" maldito, solo querías que te sople en los exámenes que no sabías NOOO!
En nuestra carpeta siempre plagiábamos en los exámenes, y nadie se daba cuenta, es que el era solapa y yo distraía al profe en su escritorio.
En los exámenes de inglés primero resolvía el mío, y luego el me daba el suyo y yo lo llenaba.
Hubo una vez cuando la auxiliar se acerco a nuestra carpeta, después que ella se fue el puso su cara de baboso y en pleno examen de álgebra me dijo: Karla…… y yo le dije: que quieres, estoy concentrada… pero como no me decía nada y seguía repitiendo mi nombre sin cesar lo miro y veo que se tocaba la cara y le pregunto toda angustiada q había pasado? Entonces el me mira y dice: la auxiliar me puso la teta en la cara….
Me cague de la risa durante horas….mientras el sentía que su sueño mojado se había hecho realidad.


Fueron como 4 años en los que me senté junto al pichanguerito mas lindo en
el colegio, nos peleábamos a cada rato, me acuerdo que cuando me jodía yo le
pinchaba la pierna con mi lapicero y un día cuando el regresó del baño me decía:
negra, yo pensé que tenía un montón de lunares y dije que! pero luego vi bien y
me di cuenta que esos puntitos no eran lunares, sino LAS MARCAS DE
TU LAPICERO!

Yo me cagaba de la risa, estaba china, no podía más, desde ahí usé (y abusé de) mi lapicero como arma de defensa contra sus pendejadas.
Intercambiábamos CDS, por cierto...ahora que me acuerdo tu tienes mi CD de Iron Maiden!! Lo quiero devuelta malditooooo chino raterooo!
Hasta ahora guardo los miles de papelitos que metía en mi mochila, me acuerdo que la pared estaban escritos nuestros nombres y abajo ponía: "la vida apesta y el papa también" se creía ateo, el decía que dios no existía, que era puro floro para darle plata a la iglesia católica.
Contaba que en los trenes de Japón se punteaba a todas las niponas de minifalda....y que las veía escondido cuando se cambiaban para hacer gimnasia.

Éramos como hermanos, así lo quería yo, éramos de la misma calaña, travesura tras travesura, en tercero formamos la "banda" Black Rainbow y hueveábamos casi todas las tardes en la sala de ensayos, alucinándonos rock stars, haciendo covers de nirvana, Metallica, 6 voltios, Iron maiden y demás.
Al energúmeno adorable le encantaba jugar con mis rulos, se los ponía en la cabeza, me envidiaba y maldecía por tener el cabello rizado y siempre decía que el quería tener rulos para parecerse a su papi slash por eso usaba mi brazo como guitarra.
Le gustaba quedarse dormido en clase y mientras le sobe la cabeza como si fuera un bebe, se tiraba con todo su peso encima de mí y muchas veces en el recreo andábamos pegados como chicle, yo bajo su brazo porque era más chiquita que él.
Me acuerdo cuando me iba a despedir de él se empinaba para que lo alcance y me decía hija y yo le hacía cosquillas para que se agache y poder despedirme.
Un día llego a clases y me contó toda su vida, después de haberlo escuchado durante horas, abrió su mochila y me dio un montón de cartas, me dijo que no se la enseñara a nadie, que eran solo para mí.
Esa vez me fui a casa de Adriana con Liz y nos pusimos a ver las cartas que me había dado, todas las habían escrito las chicas de quinto de secundaria que lo gileaban a cada rato, mandándole cartitas estúpidas.

Yo sabía a donde se escapaba y con quien, porque al día siguiente me lo contaba todo-todito.
Me regaló un yen, que hasta ahora llevo colgada en la muñeca.
En quinto casi ni nos hablábamos, al menos no como antes, nos habíamos distanciado a horrores.
A veces lo extraño, porque era un muy buen brother, el mejor que tuve durante mucho tiempo.
Era mi hermanito, si yo hubiera sido hombre, quizás hubiera sido el (pero con rulos jajaja)
A mí que no me queda nada más que decir, tan solo feliz cumpleaños pericotito.

PD: no eres pericote, eres una rata. (tu sabes porque lo digo)